El producto

Un sistema que recuerda por qué decidiste lo que decidiste.

No es un asistente que escribe más rápido. Es la memoria que una empresa grande llama «cómo hacemos las cosas aquí», construida para quien no tiene una empresa grande detrás.

La premisa

La ejecución se abarató. El criterio no.

Cualquiera puede hoy redactar, programar, diseñar y analizar a una velocidad que hace cinco años exigía un equipo. Esa parte está resuelta y seguirá abaratándose.

Lo que no se abarató es saber cuál de las veinte cosas posibles es la que mueve el negocio este martes. Ese juicio no vive dentro de un modelo: vive en lo que ya salió mal, en la decisión que se tomó hace ocho meses y en la razón — casi siempre olvidada — por la que se tomó.

Una empresa de cincuenta personas conserva eso sin esforzarse: está repartido entre las cabezas que llevan años ahí. Quien trabaja solo lo pierde cada semana, y vuelve a decidir desde cero con la misma información y ninguna memoria.

InfinityOps existe para que esa memoria no dependa de acordarse.

Lo que hay construido

Las piezas que ya responden en producción

Todo lo de esta lista está desplegado y en uso. No es una hoja de ruta con casillas marcadas por adelantado.

  • Centro de control

    Una pantalla que reúne el estado del negocio: proyectos abiertos, señales de confianza, frenos activos y capital. No es un tablero que rellenas tú — se compone de lo que el sistema ya sabe.

  • Proyectos con historia

    Cada proyecto conserva las decisiones que lo movieron y el motivo de cada una. Volver a abrirlo tres meses después no empieza por reconstruir el contexto.

  • Diario de decisiones

    Un registro privado donde una decisión queda con su razón, no sólo con su resultado. Es la materia prima de la que sale el criterio más adelante.

  • Base de conocimiento

    Tus documentos, notas y fuentes indexados y consultables desde el mismo sitio donde decides, en lugar de repartidos entre siete pestañas.

  • Journal público

    Un archivo editorial que publica cada semana sobre mecánica de negocio, psicología del cliente y patrones de operador. Accesible sin cuenta, con buena parte del archivo traducido al inglés.

  • Claves propias (BYOK)

    Puedes conectar tu propia clave de Anthropic o de OpenAI y pagar el modelo directamente a tu proveedor. La clave se comprueba con una llamada real antes de guardarse: si no funciona, te lo decimos en ese momento y no al día siguiente.

Cómo se paga

Tres planes y ninguna sorpresa

Explorer es gratuito. Founder cuesta 39 € al mes y Sovereign 99 € al mes. El cobro va por Stripe y los precios están publicados: no hay una tarifa distinta según quién pregunte.

Con BYOK activado, el coste del modelo lo pagas tú a tu proveedor y nosotros no lo intermediamos ni lo marcamos.

Lo que todavía no existe

Dicho aquí y no en la letra pequeña

El acceso se abre por tandas pequeñas y deliberadamente lentas. No es escasez de marketing: es que acompañar bien a cada fundador que entra tiene un límite de ancho de banda y preferimos respetarlo.

No hay todavía una base de suscripción que merezca llamarse tracción, y no hay aplicación móvil nativa.

Si algo de lo que buscas no aparece en la lista de arriba, es que no está construido. Preferimos que lo sepas antes de pagar.

Empezar

Se entra por la puerta pequeña.

La cuenta gratuita da acceso al centro de control y al diario de decisiones. Sin tarjeta y sin llamada de ventas.